La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha impuesto una multa de 2.000 euros (reducida a 1.200 por pronto pago) al responsable de crear y difundir imágenes manipuladas con inteligencia artificial que mostraban falsos desnudos de jóvenes en Almendralejo, Badajoz.
Se trata de la primera sanción en España por la difusión de contenido generado mediante deepfake sin consentimiento, marcando un precedente legal en materia de protección de datos personales.
El caso hace referencia a los hechos ocurridos en septiembre de 2023, cuando circularon por redes sociales y plataformas como OnlyFans montajes falsos creados con la aplicación ClothOff. Esta herramienta utilizaba IA para superponer los rostros de varias adolescentes sobre cuerpos desnudos.
La resolución, publicada el 27 de octubre de 2025, considera ilícito el tratamiento y la difusión de datos personales sin autorización, en este caso, la imagen de una de las chicas afectadas.
Aunque el procedimiento penal ya había sancionado a varios menores implicados con un año de libertad vigilada, la AEPD ha actuado por la vía administrativa, reforzando la necesidad de proteger la imagen y los datos personales frente al uso indebido de tecnologías de inteligencia artificial.
¿Qué es un deepfake?
Un deepfake es un contenido audiovisual manipulado mediante inteligencia artificial y técnicas de aprendizaje profundo (deep learning) que permite reemplazar el rostro, la voz o incluso los movimientos de una persona para crear una representación falsa pero realista.
Esta tecnología, que inicialmente se utilizó para fines artísticos y de entretenimiento, se ha convertido en una amenaza creciente cuando se emplea para manipular la identidad de individuos sin su consentimiento. En el caso de Almendralejo, las imágenes falsas de menores difundidas en redes sociales representan un grave atentado contra la intimidad y la dignidad personal.
Los deepfakes pueden utilizarse en campañas de desinformación, fraudes digitales o ciberacoso, y su detección requiere herramientas especializadas. La educación digital y la regulación son esenciales para combatir su uso indebido.
ClothOff: la aplicación detrás del caso de los falsos desnudos
La aplicación ClothOff se convirtió en el centro del escándalo de Almendralejo tras ser utilizada para crear deepfakes con inteligencia artificial que mostraban falsos desnudos de menores.
Este software, disponible en internet y en algunos repositorios de aplicaciones, permite eliminar digitalmente la ropa de una persona a partir de una simple fotografía, generando imágenes falsas de carácter sexual.
Aunque sus desarrolladores la presentan como una herramienta de entretenimiento o de prueba de algoritmos de machine learning, en la práctica, su uso indebido puede tener consecuencias legales graves.
En España, la creación o difusión de este tipo de contenidos sin consentimiento constituye una vulneración del derecho a la intimidad y al honor, además de un posible delito contra la libertad sexual cuando afecta a menores de edad.
El caso de Almendralejo puso de manifiesto la facilidad con la que este tipo de aplicaciones de deepfake pueden emplearse para causar daños reputacionales y emocionales, especialmente entre adolescentes.
Las imágenes falsas generadas por ClothOff se difundieron rápidamente por redes sociales y sitios web para adultos, amplificando el impacto del daño y la exposición de las víctimas.
Este tipo de herramientas resalta la necesidad de una regulación más estricta del uso de la inteligencia artificial, así como de medidas educativas y preventivas para concienciar sobre la manipulación de imágenes y los riesgos asociados al mal uso de la tecnología.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)
Agencia de Protección de Datos, AEPD y reclamaciones
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) es el organismo público encargado de garantizar el cumplimiento de la legislación sobre privacidad y protección de datos personales en España.
Su función es velar por el derecho fundamental de las personas a controlar el uso de su información personal, especialmente en el entorno digital.
Cualquier ciudadano puede presentar una reclamación ante la AEPD si considera que sus datos personales han sido tratados o difundidos sin consentimiento. Estas aepd reclamaciones pueden hacerse en línea a través de su sede electrónica, aportando pruebas del uso indebido de imágenes, datos o comunicaciones privadas.
La agencia de protección de datos no solo investiga y sanciona casos de vulneración de derechos, sino que también impulsa campañas educativas y proyectos europeos para reforzar la seguridad y la privacidad digital.
DeepfakeLab: educación frente a la manipulación digital
El proyecto DeepfakeLab, desarrollado por The Glass Room, es una iniciativa educativa creada para enseñar al público cómo funcionan los deepfakes, cómo detectarlos y cómo se utilizan las tecnologías de manipulación audiovisual.
A través de un laboratorio interactivo, los visitantes pueden explorar diferentes ejemplos de vídeos falsificados y conocer las técnicas de inteligencia artificial que los hacen posibles.
El objetivo de DeepfakeLab es fomentar el pensamiento crítico y la alfabetización digital, ayudando a los usuarios a distinguir entre contenido real y manipulado.
Además, el sitio web ofrece recursos y guías sobre cómo identificar señales visuales y auditivas de manipulación, la importancia de verificar fuentes y cómo las redes sociales pueden ser un canal tanto de desinformación como de concienciación.
Cómo protegerte de los deepfakes
La expansión de las herramientas de inteligencia artificial ha facilitado la creación de deepfakes, contenidos manipulados que pueden dañar la reputación y la privacidad de las personas.
Afortunadamente, existen varias medidas que puedes adoptar para protegerte frente a los deepfakes y reducir el riesgo de que tus imágenes o vídeos sean utilizados sin tu consentimiento.
1. Controla lo que compartes en redes sociales
Evita publicar fotografías o vídeos personales en entornos públicos. Configura la privacidad de tus cuentas para que solo tus contactos de confianza puedan acceder a tus contenidos.
Cuanto menor sea la cantidad de material visual disponible, más difícil será que alguien lo use para crear un deepfake.
2. Verifica la fuente de los contenidos
Antes de compartir un vídeo o una imagen, especialmente si parecen sospechosos, comprueba su origen.
Utiliza herramientas como Google Imágenes o TinEye para realizar búsquedas inversas y detectar posibles manipulaciones.
3. Activa alertas y busca tu huella digital
Configura alertas en Google con tu nombre o alias para detectar si tu identidad aparece en sitios no autorizados.
Existen también servicios especializados en monitorización de identidad digital que te ayudan a localizar posibles usos indebidos de tus imágenes.
4. Aprende a identificar un deepfake
Muchos deepfakes presentan detalles reveladores: parpadeos antinaturales, sincronización deficiente entre audio y vídeo o expresiones faciales poco coherentes.
Observar con atención y usar herramientas de detección puede ayudarte a distinguir un contenido real de uno manipulado.
5. Denuncia y actúa rápidamente
Si descubres que han creado o difundido un deepfake tuyo, denúncialo de inmediato ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) o ante las autoridades policiales.
Guardar las pruebas digitales y no difundir el contenido puede ser clave para una investigación efectiva.
La educación digital y la prevención son las herramientas más efectivas frente a los riesgos de los deepfakes.
Conocer su funcionamiento y tomar precauciones básicas puede marcar la diferencia entre ser víctima o mantenerse seguro en el entorno digital.
Conclusión
El caso de Almendralejo marca un antes y un después en la aplicación de la legislación de protección de datos frente a los abusos de la inteligencia artificial.
La sanción de la AEPD no solo representa una medida ejemplar, sino también un aviso sobre la necesidad urgente de establecer límites éticos y legales al uso de tecnologías capaces de alterar la realidad digital.
La concienciación, la educación tecnológica y la regulación son los pilares fundamentales para evitar que los deepfakes se conviertan en una amenaza constante para la privacidad y la integridad de las personas.